¡¡ El ser humano-absurdo!!... por un lado, se están derritiendo los glaciares y los científicos del mundo no saben cómo pararlo... y por el otro CHILE aprueba un proyecto para . . . ¡¡¡Destruir los glaciares!!!.... ¿?
En el valle de San Félix, el agua más pura en Chile corre por ríos alimentados por 2 glaciares, donde existe el más precioso recurso (agua). Grandísimos depósitos de oro, plata y otros minerales han sido encontrados bajo los glaciares. Para llegar hasta ellos será necesario quebrar y destruir los glaciares (algo nunca concebido en la historia del mundo) y hacer 2 grandísimos huecos. Cada uno tan grande como una montaña, uno para la extracción y otro para el deshecho de la mina.
El proyecto se llama PASCUA LAMA; la compañía se llama Barrick Gold; la operación esta siendo planeada por una multinacional de la cual es miembro George Bush padre: http://www.barrick . com/
El gobierno Chileno ha aprobado el proyecto para que empiece este año. La única razón por la cual no ha empezado aún, es porque los campesinos han obtenido un aplazamiento. Si destruyen los glaciares, no solamente destruirán la fuente de un agua especialmente pura, también contaminarán permanentemente los 2 ríos de tal forma que nunca volverán a ser aptos para consumo por humanos o animales debido al uso de cianuro y ácido sulfúrico en el proceso de extracción. Hasta el último gramo de oro será enviado a la multinacional en el extranjero y ni uno le quedará a la gente a quien le pertenece esta tierra. A ellos solo les quedará el agua envenenada y las enfermedades consiguientes.
Los campesinos llevan bastante tiempo peleando por su tierra, pero no han podido recurrir a la TV por una prohibición del Ministerio del Interior. Su única esperanza para frenar este proyecto es obtener ayuda de la justicia internacional. El mundo debe enterarse de lo que está pasando en Chile . El lugar por donde empezar a cambiar el mundo, es nuestro lugar donde cada uno vive.
No a la mina abierta Pascua Lama en la cordillera andina sobre la Frontera entre Chile-Argentina.
Pedimos al gobierno chileno que no autorice el proyecto Pascua Lama para proteger la totalidad de 2 glaciares, la pureza del agua de los valles de San Félix y El Tránsito, la calidad de la tierra cultivable en la Región de Atacama y la calidad de vida de la gente afectada de la región.
no más violencia contra las mujeres
lunes, 20 de agosto de 2007
viernes, 17 de agosto de 2007
18 de agosto Acción contra el Femicidio
lunes, 13 de agosto de 2007
VILLEGAS, HEROE AHUACHADO POR MINISTRA
Y “TOLERANCIA CERO” COMPLICE DE LA VIOLENCIA, HASTA QUE NO PRUEBE LO CONTRARIO
Lo reitero: la ministra Albornoz tiene manejo de lenguaje y Villegas, símbolo sexual... perdón, símbolo fálico-político de muchos hombres, pareciera, salió trasquilado. No era tan choro como mostraba, o más bien como tantos y tantas interpretaron en este $hile, paicito pequeño aislado por una cordillera, que aunque hermosa, parece desatar en nosotros el narcisismo y hacernos pensar que estamos solos en el planeta.
Villegas que en realidad de este problema: la Violencia contra las Mujeres, no sabe nada (y tampoco se informó) cultiva una imagen de referente político (en los tiempos que corren, no es difícil...) y de intelectual duro de matar, pero a la afirmación: “Me encantaría estar en la casa con el plumero haciendo el aseo, como mi esposa…” que él mismo hizo, la respuesta desafiante de la mujer que tenía al frente fue: “¿Y por qué no lo hace entonces?”. El, supuestamente brillante (en realidad brilloso, que no es lo mismo…) titubeó y las neuronas masculinas que dice que tiene, se le aconcharon, no pudo responder nada que pareciera inteligente, sólo lo que ya todas y todos sabemos: “La desigualdades, ministra…”, dijo en voz más bien bajita (así como mamón). Lo dijo ahuachado por el poder estatal de una mujer con jinetas: una ministra. Una mujer que desde su sillón oficial, institucional (patriarcal) sabe lo que dice y cómo mirar a un… nada más que opinólogo.
¡No sos nada! (lo digo a sabiendas de insignificancias en mí misma…) nada más que casi un Bombalé: bastante gritón, mediático, bueno para autoproclamarse el mejor, de yapa publicitar que ha leído Historia Medieval (en un país donde casi nadie entiende lo que lee) y ¡cómo no! también publicitar alguna aspirina de vez en cuando… Lo siento queridos amigos, varones orgullosos de su representante en el cuarto poder: se desinfló Villegas. Es lo que hay.
Y ¿de qué se trataba la funa?
A algunos “no les queda claro todavía”. Correos van, correos vienen, circulan artículos, cartas… en fin… pero no entienden (no hay peor ciego…), y sólo les falta hacer un acto de desagravio masculinista (mejor no les doy la idea)…
Pero cuando se trata de los derechos humanos entendidos como masculinos, no hay preguntas. Si se trata de saqueos a quiosqueros en las protestas, las justificaciones hacen nata y nadie se para a preguntar airado “¡pero por qué!”. Ahora, si un grupo de mujeres feministas va a decirle a un canal de tv (Chilevisión) que con los dichos en su veintiúnico “programa político” (Tolerancia cero) sus comentaristas estrellas legitiman la violencia contra las mujeres, ahí se sorprenden por igual machistas de derecha y machistas de izquierda (que no hay nada más parecido que los unos a los otros) (1).
¿Da lo mismo que mueran niños de hambre en África subsariana que la tristeza de unos chicos obesos norteamericanos? El dolor es dolor, estamos de acuerdo y nos compadecemos del sufrimiento de cualquiera. Pero el fenómeno, compañeros, es distinto. Hablo con ustedes, no con Villegas, el no entendería… y ¿ustedes?...
¿Da lo mismo el repudio a un grupo neonazi que el maltrato diario a los peruanos en las calles de $hile? O es que en el caso del derecho de pernada por ejemplo (que aún se practica en países del tercer mundo) a ustedes les duele más el “honor” del marido cuya esposa es violada, que el sufrimiento de la mujer que lo experimenta en su propio cuerpo?... ¡No, mejor no me respondan!...
Todo, o casi todo, les sensibiliza, el dolor de un niño, de un perro, de un viejo, de un mendigo, pero el de las mujeres: ¡Ellas se lo buscaron!
Qué da lo mismo si la víctima es hombre o mujer, que da lo mismo si la queman, cortan o apuñalan. Bueno, sí y no. Es cierto que cualquier crimen es deleznable (2). Pero a nosotras, feministas que sabemos que cada día mueren cientos de mujeres y niñas en todo el mundo por los llamados crímenes de honor (3), es decir, crímenes que cometen hombres contra mujeres porque ellas no cumplieron el rol de género asignado, y que sabemos que los femicidios son una forma más de control y dominio de un grupo humano por otro, por ende un procedimiento político, no nos da lo mismo. Y no es que seamos psicópatas ante el dolor de un hombre, es que afirmamos que no es lo mismo lo uno que lo otro porque el contexto patriarcal donde la norma es la violencia contra las mujeres, carga la balanza hacia un lado y las mujeres no partimos del mismo piso.
Sociólogo de pacotilla aquel que no lo sabe ver. Político muy básico el que crea que “hay que crear un Servicio Nacional del Hombre”. Izquierdista muy reaccionario (que no es raro) aquel que diga que hay que “endurecer las penas por violencia intrafamiliar”, y que le llame así más encima: “violencia familiar”… Cuando se trata de las problemáticas políticas feministas, repetir el lenguaje del “estado capitalista y opresor” no les da ni asco.
Se dice Violencia contra las mujeres y Femicidio, aunque les pese
Aunque desde que el mundo es patriarcal ha sido así, en 2002, los estados (tan patriarcales como siempre) vieron la luz. Se dieron cuenta de la Violencia Contra las Mujeres y la declararon universalmente una situación de emergencia en salud pública. Además de el PNUD, la OMS, Amnistía Internacional, organismos como el Banco Mundial y el BID, están “preocupados” por este flagelo, y no es que sean feministas, es un problema de plata: un informe del Banco Mundial sobre Género, Pobreza y Desarrollo de 2002, estimaba que la violencia contra las mujeres es una causa tan grave de muertes y discapacidades en edad reproductiva como el cáncer, y una causa de mala salud mayor que los accidentes de tráfico y el paludismo juntos. Un Informe de 2003 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de la ONU, calculaba que los costos de la violencia sólo en los EE.UU. superaba la cifra de 5.800 millones de dólares al año (4.100 millones de dólares en servicios médicos directos y atención sanitaria, y casi 1.800 millones de dólares en pérdidas de productividad). También el estudio “El Impacto Socio Económico de la Violencia Doméstica contra la Mujer en Chile y Nicaragua” (4) declaraba pérdidas de 9 millones de años de vidas laborales de mujeres por causa de la Violencia.
Es una epidemia. Amnistía Internacional, informa que 1 de cada 3 mujeres en el mundo ha sido golpeada, obligada a practicar el sexo contra su voluntad o ha sido objeto de otro tipo de abusos a lo largo de su vida y que 1 de cada 5, será víctima de violación o de intento de violación a lo largo de su vida. Con respecto a la violencia doméstica no sexual, se sabe que en EEUU por ejemplo, cada 15 minutos una mujer recibe una paliza por parte de su compañero íntimo o su ex compañero íntimo, mientras en América Latina, 3 de cada 4 mujeres, son víctima de agresiones físicas en el hogar, y entre el 60 y el 85 por ciento de las latinoamericanas hemos sido blanco de algún grado de violencia sicológica (5).
¡Señores! desde hace casi dos décadas se han acuñado los términos: Feminicidio y Femicidio. La Categoría feminicidio es parte del bagaje teórico feminista y sus sintetizadoras fueron Diana Russell y Jill Radford en su texto “Femicide. The politics of woman killing” (1992). Por su parte, Marcela Lagarde, antropóloga mexicana, tradujo femicide como feminicidio. En castellano femicidio es una voz homóloga a homicidio que significa asesinato de mujeres. Feminicidio en cambio, se eligió para denominar al conjunto de hechos de lesa humanidad que contienen los crímenes y las desapariciones a mujeres. La OMS 2002, señala que la mitad de las muertes violentas de mujeres en el mundo son perpetradas por los maridos, ex cónyuges, novios o convivientes, llegando en algunos países incluso al 70 por ciento, es el caso de Chile también y no se salvan ninguno de esos países que tanto nos gusta idealizar como Suecia o Francia. Los datos indican además, que sólo el 5 por ciento de las muertes de hombres se debe a ataques de sus parejas femeninas, porque en realidad, los matones son hombres: varones matan a las mujeres y también a otros hombres (también hay cifras de eso, búsquenlas)…
¿Y de nada de esto pudieron informarse los letrados panelistas de Tolerancia Cero? ¿Andan bajos de finanzas, de tiempo o de ideas?
Desde la autonomía, no buscamos leyes
Entonces recapitulando: feministas autónomas acudimos a la funa convocada por la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual por lo que implica usar un micrófono tan grande como el falo de Machalí (en este caso, los estudios de Chilevisión) para desvirtuar el discurso feminista contra la Violencia y el Femicidio, y porque estamos totalmente de acuerdo con que “El Machismo Mata” (6). Y nosotras agregamos que el machismo mata por acción y por omisión. Es decir hay femicidas concretos, pero también otros que si bien no han matado mujeres, son cómplices de la violencia machista por sus dichos, por su ambigüedad, por su indiferencia, por su ignorancia, por su flojera mental, por su misoginia.
Fuimos a funar a Chilevisión y su intolerancia machista expresada a través de su Programa “Tolerancia Cero”, en los dichos de tres de sus opinólogos (excepto Guillier). No fuimos a defender a la ministra Albornoz (que se defiende bastante bien sola, por lo demás) ni al SERNAM, que seguimos considerando inoperante, y menos a defender la Ley VIF que no creemos “insuficiente”, sino un gran bodrio.
Tampoco andamos detrás de leyes sobre femicidio. ¿Para qué? ¿Para que se hagan en el mismo contexto que la actual, con jueces (y de pasadita juezas) falopensantes como Villegas y sus defensores, que la van a aplicar desde la ignorancia, o jueces femicidas como el de Puerto Montt (7)? ¿Para tener otro caballo de troya en forma de ley, sin asignación de recursos, blanqueadora de la imagen política de la Concertación (o concertraición, como dice mi amiga Sandra) y sus secuaces? ¿Para que otros patriarcas guatones, de derecha o de izquierda, nos la echen en cara y nos digan que ya está bueno, si ahora tienen ley qué tanto hablan?... No, no queremos eso.
Fue una funa a un puñado de machos que se hicieron cómplices mediáticos de la violencia contra las mujeres con su discurso, actitud e ignorancia concertada e intencional.
Y sí, a diferencia de los otros dos que pasaron callados y semisonrientes esa fría noche del domingo 5 de agosto hacia los estudios del canal, Villegas pareció dispuesto a atropellar a tres mujeres que sostenían un lienzo (pero ellas no le dieron en el gusto). Se emocionó el comentarista y reaccionó violentamente: “descontrol de impulsos”, que le llaman y que es “el problema” de muchos agresores. Se enojó porque no quisimos “dialogar”. Nosotras pensamos que su cuarto de hora ya pasó. Si quería reflexionar podría haberse preparado para el programa y dar sus opiniones informado.
De todas formas, un punto muy sugerente se desprende de ese día. Luego de tanto ironizar con las hormonas y las emociones que él llama “feminoides”, resultó tener de las mismas: los machos también sienten… algo así como “los ricos también lloran”.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónomas
memoriafeminista2004@yahoo.es
feministautonoma.blogspot.com
1-“NO HAY MÁS PARECIDO A UN MACHISTA DE DERECHA QUE UN MACHISTA DE IZQUIERDA”, consigna de las anarcofeministas bolivianas Mujeres Creando.
2-Como dice Marcia Delgado D. activista lésbica independiente, escritora y columnista, en su artículo “Villegas o el Statu Quo” publicado en la revista lésbica electrónica “Rompiendo El Silencio”.
3-Amnistía Internacional reporta que 5 mil niñas fueron asesinadas en 1999 en nombre de la honra familiar y que en general cada 2 horas una mujer es apuñalada, apedreada, estrangulada o quemada viva para “salvar” el honor de la familia.
4-A. Morrison y M. B. Orlando, BID, Washington, DC, 1997
5-OMS, Informe Mundial sobre Violencia de Género y Salud de las Mujeres 2002.
6-Consigna de la Campaña 2007 de la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual.
7-Caso Francia Jara Peña que en el 2001 muere al momento de dar a la luz a su tercer hijo, por las complicaciones que le causaron las lesiones ocasionadas por MARCOS JOAQUÍN VERDUGO OLIVA, su marido, funcionario del Tribunal de la Familia de Puerto Montt.
Y “TOLERANCIA CERO” COMPLICE DE LA VIOLENCIA, HASTA QUE NO PRUEBE LO CONTRARIO
Lo reitero: la ministra Albornoz tiene manejo de lenguaje y Villegas, símbolo sexual... perdón, símbolo fálico-político de muchos hombres, pareciera, salió trasquilado. No era tan choro como mostraba, o más bien como tantos y tantas interpretaron en este $hile, paicito pequeño aislado por una cordillera, que aunque hermosa, parece desatar en nosotros el narcisismo y hacernos pensar que estamos solos en el planeta.
Villegas que en realidad de este problema: la Violencia contra las Mujeres, no sabe nada (y tampoco se informó) cultiva una imagen de referente político (en los tiempos que corren, no es difícil...) y de intelectual duro de matar, pero a la afirmación: “Me encantaría estar en la casa con el plumero haciendo el aseo, como mi esposa…” que él mismo hizo, la respuesta desafiante de la mujer que tenía al frente fue: “¿Y por qué no lo hace entonces?”. El, supuestamente brillante (en realidad brilloso, que no es lo mismo…) titubeó y las neuronas masculinas que dice que tiene, se le aconcharon, no pudo responder nada que pareciera inteligente, sólo lo que ya todas y todos sabemos: “La desigualdades, ministra…”, dijo en voz más bien bajita (así como mamón). Lo dijo ahuachado por el poder estatal de una mujer con jinetas: una ministra. Una mujer que desde su sillón oficial, institucional (patriarcal) sabe lo que dice y cómo mirar a un… nada más que opinólogo.
¡No sos nada! (lo digo a sabiendas de insignificancias en mí misma…) nada más que casi un Bombalé: bastante gritón, mediático, bueno para autoproclamarse el mejor, de yapa publicitar que ha leído Historia Medieval (en un país donde casi nadie entiende lo que lee) y ¡cómo no! también publicitar alguna aspirina de vez en cuando… Lo siento queridos amigos, varones orgullosos de su representante en el cuarto poder: se desinfló Villegas. Es lo que hay.
Y ¿de qué se trataba la funa?
A algunos “no les queda claro todavía”. Correos van, correos vienen, circulan artículos, cartas… en fin… pero no entienden (no hay peor ciego…), y sólo les falta hacer un acto de desagravio masculinista (mejor no les doy la idea)…
Pero cuando se trata de los derechos humanos entendidos como masculinos, no hay preguntas. Si se trata de saqueos a quiosqueros en las protestas, las justificaciones hacen nata y nadie se para a preguntar airado “¡pero por qué!”. Ahora, si un grupo de mujeres feministas va a decirle a un canal de tv (Chilevisión) que con los dichos en su veintiúnico “programa político” (Tolerancia cero) sus comentaristas estrellas legitiman la violencia contra las mujeres, ahí se sorprenden por igual machistas de derecha y machistas de izquierda (que no hay nada más parecido que los unos a los otros) (1).
¿Da lo mismo que mueran niños de hambre en África subsariana que la tristeza de unos chicos obesos norteamericanos? El dolor es dolor, estamos de acuerdo y nos compadecemos del sufrimiento de cualquiera. Pero el fenómeno, compañeros, es distinto. Hablo con ustedes, no con Villegas, el no entendería… y ¿ustedes?...
¿Da lo mismo el repudio a un grupo neonazi que el maltrato diario a los peruanos en las calles de $hile? O es que en el caso del derecho de pernada por ejemplo (que aún se practica en países del tercer mundo) a ustedes les duele más el “honor” del marido cuya esposa es violada, que el sufrimiento de la mujer que lo experimenta en su propio cuerpo?... ¡No, mejor no me respondan!...
Todo, o casi todo, les sensibiliza, el dolor de un niño, de un perro, de un viejo, de un mendigo, pero el de las mujeres: ¡Ellas se lo buscaron!
Qué da lo mismo si la víctima es hombre o mujer, que da lo mismo si la queman, cortan o apuñalan. Bueno, sí y no. Es cierto que cualquier crimen es deleznable (2). Pero a nosotras, feministas que sabemos que cada día mueren cientos de mujeres y niñas en todo el mundo por los llamados crímenes de honor (3), es decir, crímenes que cometen hombres contra mujeres porque ellas no cumplieron el rol de género asignado, y que sabemos que los femicidios son una forma más de control y dominio de un grupo humano por otro, por ende un procedimiento político, no nos da lo mismo. Y no es que seamos psicópatas ante el dolor de un hombre, es que afirmamos que no es lo mismo lo uno que lo otro porque el contexto patriarcal donde la norma es la violencia contra las mujeres, carga la balanza hacia un lado y las mujeres no partimos del mismo piso.
Sociólogo de pacotilla aquel que no lo sabe ver. Político muy básico el que crea que “hay que crear un Servicio Nacional del Hombre”. Izquierdista muy reaccionario (que no es raro) aquel que diga que hay que “endurecer las penas por violencia intrafamiliar”, y que le llame así más encima: “violencia familiar”… Cuando se trata de las problemáticas políticas feministas, repetir el lenguaje del “estado capitalista y opresor” no les da ni asco.
Se dice Violencia contra las mujeres y Femicidio, aunque les pese
Aunque desde que el mundo es patriarcal ha sido así, en 2002, los estados (tan patriarcales como siempre) vieron la luz. Se dieron cuenta de la Violencia Contra las Mujeres y la declararon universalmente una situación de emergencia en salud pública. Además de el PNUD, la OMS, Amnistía Internacional, organismos como el Banco Mundial y el BID, están “preocupados” por este flagelo, y no es que sean feministas, es un problema de plata: un informe del Banco Mundial sobre Género, Pobreza y Desarrollo de 2002, estimaba que la violencia contra las mujeres es una causa tan grave de muertes y discapacidades en edad reproductiva como el cáncer, y una causa de mala salud mayor que los accidentes de tráfico y el paludismo juntos. Un Informe de 2003 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de la ONU, calculaba que los costos de la violencia sólo en los EE.UU. superaba la cifra de 5.800 millones de dólares al año (4.100 millones de dólares en servicios médicos directos y atención sanitaria, y casi 1.800 millones de dólares en pérdidas de productividad). También el estudio “El Impacto Socio Económico de la Violencia Doméstica contra la Mujer en Chile y Nicaragua” (4) declaraba pérdidas de 9 millones de años de vidas laborales de mujeres por causa de la Violencia.
Es una epidemia. Amnistía Internacional, informa que 1 de cada 3 mujeres en el mundo ha sido golpeada, obligada a practicar el sexo contra su voluntad o ha sido objeto de otro tipo de abusos a lo largo de su vida y que 1 de cada 5, será víctima de violación o de intento de violación a lo largo de su vida. Con respecto a la violencia doméstica no sexual, se sabe que en EEUU por ejemplo, cada 15 minutos una mujer recibe una paliza por parte de su compañero íntimo o su ex compañero íntimo, mientras en América Latina, 3 de cada 4 mujeres, son víctima de agresiones físicas en el hogar, y entre el 60 y el 85 por ciento de las latinoamericanas hemos sido blanco de algún grado de violencia sicológica (5).
¡Señores! desde hace casi dos décadas se han acuñado los términos: Feminicidio y Femicidio. La Categoría feminicidio es parte del bagaje teórico feminista y sus sintetizadoras fueron Diana Russell y Jill Radford en su texto “Femicide. The politics of woman killing” (1992). Por su parte, Marcela Lagarde, antropóloga mexicana, tradujo femicide como feminicidio. En castellano femicidio es una voz homóloga a homicidio que significa asesinato de mujeres. Feminicidio en cambio, se eligió para denominar al conjunto de hechos de lesa humanidad que contienen los crímenes y las desapariciones a mujeres. La OMS 2002, señala que la mitad de las muertes violentas de mujeres en el mundo son perpetradas por los maridos, ex cónyuges, novios o convivientes, llegando en algunos países incluso al 70 por ciento, es el caso de Chile también y no se salvan ninguno de esos países que tanto nos gusta idealizar como Suecia o Francia. Los datos indican además, que sólo el 5 por ciento de las muertes de hombres se debe a ataques de sus parejas femeninas, porque en realidad, los matones son hombres: varones matan a las mujeres y también a otros hombres (también hay cifras de eso, búsquenlas)…
¿Y de nada de esto pudieron informarse los letrados panelistas de Tolerancia Cero? ¿Andan bajos de finanzas, de tiempo o de ideas?
Desde la autonomía, no buscamos leyes
Entonces recapitulando: feministas autónomas acudimos a la funa convocada por la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual por lo que implica usar un micrófono tan grande como el falo de Machalí (en este caso, los estudios de Chilevisión) para desvirtuar el discurso feminista contra la Violencia y el Femicidio, y porque estamos totalmente de acuerdo con que “El Machismo Mata” (6). Y nosotras agregamos que el machismo mata por acción y por omisión. Es decir hay femicidas concretos, pero también otros que si bien no han matado mujeres, son cómplices de la violencia machista por sus dichos, por su ambigüedad, por su indiferencia, por su ignorancia, por su flojera mental, por su misoginia.
Fuimos a funar a Chilevisión y su intolerancia machista expresada a través de su Programa “Tolerancia Cero”, en los dichos de tres de sus opinólogos (excepto Guillier). No fuimos a defender a la ministra Albornoz (que se defiende bastante bien sola, por lo demás) ni al SERNAM, que seguimos considerando inoperante, y menos a defender la Ley VIF que no creemos “insuficiente”, sino un gran bodrio.
Tampoco andamos detrás de leyes sobre femicidio. ¿Para qué? ¿Para que se hagan en el mismo contexto que la actual, con jueces (y de pasadita juezas) falopensantes como Villegas y sus defensores, que la van a aplicar desde la ignorancia, o jueces femicidas como el de Puerto Montt (7)? ¿Para tener otro caballo de troya en forma de ley, sin asignación de recursos, blanqueadora de la imagen política de la Concertación (o concertraición, como dice mi amiga Sandra) y sus secuaces? ¿Para que otros patriarcas guatones, de derecha o de izquierda, nos la echen en cara y nos digan que ya está bueno, si ahora tienen ley qué tanto hablan?... No, no queremos eso.
Fue una funa a un puñado de machos que se hicieron cómplices mediáticos de la violencia contra las mujeres con su discurso, actitud e ignorancia concertada e intencional.
Y sí, a diferencia de los otros dos que pasaron callados y semisonrientes esa fría noche del domingo 5 de agosto hacia los estudios del canal, Villegas pareció dispuesto a atropellar a tres mujeres que sostenían un lienzo (pero ellas no le dieron en el gusto). Se emocionó el comentarista y reaccionó violentamente: “descontrol de impulsos”, que le llaman y que es “el problema” de muchos agresores. Se enojó porque no quisimos “dialogar”. Nosotras pensamos que su cuarto de hora ya pasó. Si quería reflexionar podría haberse preparado para el programa y dar sus opiniones informado.
De todas formas, un punto muy sugerente se desprende de ese día. Luego de tanto ironizar con las hormonas y las emociones que él llama “feminoides”, resultó tener de las mismas: los machos también sienten… algo así como “los ricos también lloran”.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónomas
memoriafeminista2004@yahoo.es
feministautonoma.blogspot.com
1-“NO HAY MÁS PARECIDO A UN MACHISTA DE DERECHA QUE UN MACHISTA DE IZQUIERDA”, consigna de las anarcofeministas bolivianas Mujeres Creando.
2-Como dice Marcia Delgado D. activista lésbica independiente, escritora y columnista, en su artículo “Villegas o el Statu Quo” publicado en la revista lésbica electrónica “Rompiendo El Silencio”.
3-Amnistía Internacional reporta que 5 mil niñas fueron asesinadas en 1999 en nombre de la honra familiar y que en general cada 2 horas una mujer es apuñalada, apedreada, estrangulada o quemada viva para “salvar” el honor de la familia.
4-A. Morrison y M. B. Orlando, BID, Washington, DC, 1997
5-OMS, Informe Mundial sobre Violencia de Género y Salud de las Mujeres 2002.
6-Consigna de la Campaña 2007 de la Red Chilena contra la Violencia Doméstica y Sexual.
7-Caso Francia Jara Peña que en el 2001 muere al momento de dar a la luz a su tercer hijo, por las complicaciones que le causaron las lesiones ocasionadas por MARCOS JOAQUÍN VERDUGO OLIVA, su marido, funcionario del Tribunal de la Familia de Puerto Montt.
miércoles, 8 de agosto de 2007
funa a "Tolerancia Cero " cero tolerancia al machismo
FALOPENSANTE VILLEGAS
Seudo comentarista político de Chilevisión funado
La convocatoria fue de la Red Chilena, acudimos Memoria Feminista, la Perlitas, No Más femicidio, y otras colectivas feministas y feministas sueltas. Nos tiró el auto encima, pero lo seguimos funando.
"Muchas hormonas feminoides", gritó él en plena histeria. "¡Sí!", le respondimos, "hormonas no nos faltan"...
Estaba furibundo, cual agresor contrariado por mujeres, nada más que mujeres... feministas.
Puedes revisar:
http://www.youtube.com/watch?v=crYAz0FZn08
http://www.lun.cl/modulos/catalogo/Paginas/2007/08/06/LUCSTPO11LU0608.HTM
memoria feminista, feministas autónomas de partido, gobierno e instituciones
Seudo comentarista político de Chilevisión funado
La convocatoria fue de la Red Chilena, acudimos Memoria Feminista, la Perlitas, No Más femicidio, y otras colectivas feministas y feministas sueltas. Nos tiró el auto encima, pero lo seguimos funando.
"Muchas hormonas feminoides", gritó él en plena histeria. "¡Sí!", le respondimos, "hormonas no nos faltan"...
Estaba furibundo, cual agresor contrariado por mujeres, nada más que mujeres... feministas.
Puedes revisar:
http://www.youtube.com/watch?v=crYAz0FZn08
http://www.lun.cl/modulos/catalogo/Paginas/2007/08/06/LUCSTPO11LU0608.HTM
memoria feminista, feministas autónomas de partido, gobierno e instituciones
los muros de la ciudad como soporte de acción y denuncia
GRITO DE LIBERTAD
La tristeza me invade
el dolor me impide dar un grito de libertad
debe pasar el tiempo
para entender que puedo ser otra
respetada, digna, amada
¡¡NO!!
Quiero ahora poder gritar en libertad
¡¡NO + VIOLENCIA CONTRA LA MUJER!!
poeta: Andrea de La Florida
Y todas al unísono, gritamos, cantamos y pintamos.
Jamás pensamos que sería tan terapéutico pintar una pared y verla luego hermoseada por nuestros trazos.
Mujeres diversas en el muro de la casa de nuestra compañera. Mujeres doloridas, pero gráciles de Katy, descorriéndose el velo por fin. Mujeres con moretones en el rostro y en el alma de Loreto, pero nuevas, bellas y escapando de la violencia con la magia de un par de alas que puso Samara. Letras dolorosas de María Isabel, trazos cotidianos de otra María Isabel… Poesía dulce de Andrea. La ciudad indiferente de Valeria… y de pronto vecinas de la Villa se acercaron a decirnos lo hermoso que era lo que hacíamos. “Recuerdo tiempos antiguos, hasta el 73 pinté un millón de muros con nuestras consignas”. Rescatemos esos tiempos compañeras, les dijimos… Pero, ya no más “querida compañera cuando yo me muera mi lugar lo ocupas tú”, ¡Ah, No, eso si que NO! Tampoco eso de “¡y la mujer de la patria también! ¡NO y NO! Ahora nosotras tenemos MATRIA camaradas. Patria nunca más. La patria ya la conocimos, años de dictadura y de desquitarse doblemente con nuestros cuerpos y con nosotras porque somos mujeres “y las mujeres no tienen que andar metidas”… en el mundo público, en la política, en la cultura, en las ideas… Así mismo, sin dictadura ni nada, nos dijeron dos jovencitos pobres que pasaba por ahí con su caballo. El animal, una maravilla, ellos, unas bestias: “¡Qué están hueveando acá, váyanse a la cocina!”, nos gritaron.
Pero no nos fuimos a la cocina o a la casa. No nos fuimos a encerrar en las cuatro paredes machistas que nos humillan a fuego lento (tantas veces). Nos quedamos hasta tarde, hasta que terminamos la obra. Las últimas, la observaron emocionadas: ¡Y nosotras lo hicimos! ¡Pudimos!... Tantas veces las mujeres dudamos de nuestras capacidades… Y es que el patriarcado nos devuelve un modelito de género maldito que nos devora, como si ese fuese nuestro fiel reflejo en el espejo. Pero no es, de eso estamos hoy más seguras que ayer.
Gracias a Betty, pintora solidaria que nos besas cada jueves a todas y luego nos enseñas los trazos en una Casa perdida en la zona Sur de Santiago. Gracias a Samara que silenciosa nos indicas los colores.
Son mujeres participantes de la Casa de Primera Acogida (IELCH) que gestionaron autónomamente acceder a un taller de muralismo y el sábado 4 de agosto se atrevieron por primera… Y después de esta se atreven a todo, dicen. Qué quieren pintar las paredes de Santiago entero, sólo mujeres, desde las mujeres y sobre todo para las mujeres...
El primer mural completo, pueden verlo en todo su esplendor en Alicahue con Santa Patricia, paradero 15 y ½ de la Avenida La Florida.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Mural artistas Desde arriba .

la tristeza me invade mural-mezclas

¡yo creo que podemos! mural-trazos
La tristeza me invade
el dolor me impide dar un grito de libertad
debe pasar el tiempo
para entender que puedo ser otra
respetada, digna, amada
¡¡NO!!
Quiero ahora poder gritar en libertad
¡¡NO + VIOLENCIA CONTRA LA MUJER!!
poeta: Andrea de La Florida
Y todas al unísono, gritamos, cantamos y pintamos.
Jamás pensamos que sería tan terapéutico pintar una pared y verla luego hermoseada por nuestros trazos.
Mujeres diversas en el muro de la casa de nuestra compañera. Mujeres doloridas, pero gráciles de Katy, descorriéndose el velo por fin. Mujeres con moretones en el rostro y en el alma de Loreto, pero nuevas, bellas y escapando de la violencia con la magia de un par de alas que puso Samara. Letras dolorosas de María Isabel, trazos cotidianos de otra María Isabel… Poesía dulce de Andrea. La ciudad indiferente de Valeria… y de pronto vecinas de la Villa se acercaron a decirnos lo hermoso que era lo que hacíamos. “Recuerdo tiempos antiguos, hasta el 73 pinté un millón de muros con nuestras consignas”. Rescatemos esos tiempos compañeras, les dijimos… Pero, ya no más “querida compañera cuando yo me muera mi lugar lo ocupas tú”, ¡Ah, No, eso si que NO! Tampoco eso de “¡y la mujer de la patria también! ¡NO y NO! Ahora nosotras tenemos MATRIA camaradas. Patria nunca más. La patria ya la conocimos, años de dictadura y de desquitarse doblemente con nuestros cuerpos y con nosotras porque somos mujeres “y las mujeres no tienen que andar metidas”… en el mundo público, en la política, en la cultura, en las ideas… Así mismo, sin dictadura ni nada, nos dijeron dos jovencitos pobres que pasaba por ahí con su caballo. El animal, una maravilla, ellos, unas bestias: “¡Qué están hueveando acá, váyanse a la cocina!”, nos gritaron.
Pero no nos fuimos a la cocina o a la casa. No nos fuimos a encerrar en las cuatro paredes machistas que nos humillan a fuego lento (tantas veces). Nos quedamos hasta tarde, hasta que terminamos la obra. Las últimas, la observaron emocionadas: ¡Y nosotras lo hicimos! ¡Pudimos!... Tantas veces las mujeres dudamos de nuestras capacidades… Y es que el patriarcado nos devuelve un modelito de género maldito que nos devora, como si ese fuese nuestro fiel reflejo en el espejo. Pero no es, de eso estamos hoy más seguras que ayer.
Gracias a Betty, pintora solidaria que nos besas cada jueves a todas y luego nos enseñas los trazos en una Casa perdida en la zona Sur de Santiago. Gracias a Samara que silenciosa nos indicas los colores.
Son mujeres participantes de la Casa de Primera Acogida (IELCH) que gestionaron autónomamente acceder a un taller de muralismo y el sábado 4 de agosto se atrevieron por primera… Y después de esta se atreven a todo, dicen. Qué quieren pintar las paredes de Santiago entero, sólo mujeres, desde las mujeres y sobre todo para las mujeres...
El primer mural completo, pueden verlo en todo su esplendor en Alicahue con Santa Patricia, paradero 15 y ½ de la Avenida La Florida.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Mural-alas Mural el alma, pero el cuerpo también
Mural artistas Desde arriba .
la tristeza me invade mural-mezclas
¡yo creo que podemos! mural-trazos
santiago, invierno 2007
miércoles, 18 de julio de 2007
SI MARCELO ROJAS REQUENA SALE LIBRE, SERÁ UN FEMICIDA SUELTO.
ANA MORÁN GARRIDO
“GANÉ, ESTOY VIVA”
“No tenía derecho a hacerme esto, qué pague”. Es Ana, de 34 años, quien fue apuñalada por su ex conviviente, MARCELO ROJAS REQUENA, el 18 de junio recién pasado. El agresor le enterró el cuchillo varias veces, lo deslizó desde estómago hacia abajo, le gritó que mirara la sangre, le volvió a enterrar el cuchillo en el vientre, la obligó a bajar una escalera mientras la golpeaba por la espalda, la sentó en una silla de playa y le dijo: “Ahí te vai’ a desangrar”. Luego puso música fuerte.
Ana es una hermosa mujer que parece más joven de lo que es, pero su vida, como la de muchas mujeres, es la antigua vida de este género maldito. Sinuosa, dolorosa, caminada por precipicios que a veces te tragan… Ella espera haber sido expulsada del vacío y por fin comenzar a des-andar aquellos caminos patriarcales que la dejaron de una manera escasamente poética con las tripas afuera, rogando por su vida. “Dos veces le rogué que no me matara porque yo quería vivir”.
IMPUNIDAD DE GÉNERO
Tuvo un hijo sin padre a los 16, dejó el liceo, su pueblo y a su niño en manos de la familia y se vino a trabajar a la capital porque le ofrecían trabajo, pero “sin niños”. Extraña “libre elección” de las madres pobres: apego o comida.
En su casa eran muchos y ella había aumentado la cantidad de bocas. En Santiago no tenía a nadie, sólo a su hermana que también trabaja de empleada doméstica: mercado laboral escasamente diverso este que nos ofreció a las mujeres el Jaguar latinoamericano de los 80: de empleada o de puta. Y ninguna mujer nace para puta, como dicen las feministas lesbianas y anarquistas “Mujeres Creando” de Bolivia. Tampoco para empleada. Pero ahí estaba ella, a sus escasos 18 años, con un hijo lejano y trabajando para mandar monedas a su casa.
Su historia de violencia comienza en el 97. Conoce a Marcelo, baila con él, se enamora y pololea. Los fines de semana se quedaba en la casa de los padres de él. El rara vez trabajaba. Apostaba. Ella, en cambio, pasó de empleada a operaria de fábrica de condimentos, a aseadora de supermercado y a cualquier trabajo “honrado”. Con el tiempo se trajo a su hijo, y el agresor que ya la había mandado alguna vez al hospital por el schock nervioso que le provocó la violencia que vivía, rechazó a un niño que no fuera de su sangre. -Como cualquier fascista que se preocupa de la raza, la semilla, el apellido o el color-. Ella eligió a su hijo y se fue con él al Sur. El hombre viajaba a buscarla, le pedía que volviera diciendo que “nunca más”… Pero, ella ahora sabe, para que “nunca más” se cumpla son las víctimas con sus derechos humanos violados, quienes tienen/tenemos que hacernos cargo. -Basta con ver como defiende a Fujimori, la misma Institución que no alzó la voz contra la tortura en el $hile de Pinochet y la derecha-. Y para quien crea que esto es mezclar peras con manzanas, diremos que la Impunidad no sólo es impunidad para las izquierdas, lo es también para las mujeres.
FEMICIDIO ANUNCIADO
Tuvo dos hijas con él. Cada embarazo, “se le vino el mundo abajo”… ¿Que podía haber hecho esto o lo otro?... No vamos a juzgar ni a comprarnos “consejos”. Las mujeres elegimos entre lo malo y lo menos malo. No hay libertad de abortar, a los femicidas frustrados les dan 8 años cuando mucho, la Ley VIF no menciona la violencia contra las mujeres, los abogados arrugan la frente cuando hablamos de femicidio en vez de parricidio, y las opciones de hacer autoconciencia y desarmar el patriarcado en nuestras cabezas son hechas a pulso, sin permiso y muy escasas.
Ana parió no más. La familia de él la ayudó a alimentar a sus hijas. El, escasamente, es más, últimamente, cuenta Any, le sacaba el dinero que ella ganaba. Este dechado de virtudes también la celaba con los patrones, los compañeros de trabajo y quien fuera mientras ella trabajaba en varios lados y terminaba sus estudios de enseñanza media.
“La señora Toyita” (Victoria Adriazola) estuvo con ella, porque hay mujeres que, si lo elegimos, podemos ser solidarias con otras. Incluso, aunque una le haga el aseo a la otra. La vida es más compleja, interesante y feliz que los dogmas clasistas. “Ella me peinó el día de mi graduación”. Y a ella comenzó a contarle su dolor. Ella la escuchó y se metió más de una vez a la casa de Any de improviso para ver si estaba bien, aunque el agresor tratara de cortarle el paso con manipulaciones. “Sentí que podía confiar en alguien y que no estaba tan equivocada al querer cambiar mi vida porque la señora Toyita estaba conmigo. De ahí me atreví a pararle el carro al Marcelo, ya no le aguantaba y le dije que si no trabajaba, yo me iba de la casa con las niñitas”. Any no se fue, pero lo echó a él de la casa. Un día él la siguió al trabajo y trató de ahorcarla, ella se arrancó, lo denunció nuevamente, le quitó las copias de las llaves que tenía…
“El 18 de junio, fue a buscarme al trabajo, yo le había echado los carabineros para que me devolviera las llaves, pero nunca hizo caso. Le pedí a un compañero de trabajo que me acompañara a la casa, tenía miedo. El nos encontró por el camino y me fue insultando. Saqué plata para pagar la cuenta del agua y le pedí a mi compañero que me dejara en el colectivo y él me contó que Marcelo le había dicho: “pa que la cuidan tanto, si igual le queda poco”.
EL DESPRESTIGIO MACHISTA
El día en que Any denunció al agresor por primera vez, a Victoria Adriazola, lo primero que le dijeron en la población cuando preguntó porqué andaban los carabineros en la casa de Any, fue que “la Any había abandonado a sus hijas hacía una semana”, “que andaba con otro”… Any esa misma mañana había ido a trabajar con sus hijas a la casa de su patrona. El día del femicidio frustrado, Victoria le pidió a Any que no saliera sola a la calle, pero ella debía ir a buscar su ropa de trabajo porque en el día hacía aseo en casa particular y en la noche en un supermercado. “Cuando iba a entrar al pasaje, me alcanzó mi concuñada (esposa de un hermano de Marcelo) y me dijo que tuviera cuidado, que Marcelo andaba con una cuchilla y pensaba matarme”. Any entró a su casa puso llave a la reja, subió al segundo piso y ahí estaba él. “¡Hasta aquí no más llegaste!”, le dijo.
Luego del apuñalamiento el femicida frustrado subió a buscar un celular y Any tuvo la fuerza para alcanzar las llaves y salir al punto de desmayarse. El tipo la alcanzó y ella corrió. Alguien en el pasaje la socorrió. Cuando despertó se vio entre “mangueras, bolsas de suero… y le di gracias a Dios, gané, pensaba, a pesar de todo, yo gané, ¡estoy viva!”.
En la población la “versión machista oficial” es que él “la pilló con otro”… Población en la que algunos han hecho bingos para pagar la fianza del “pobre femicida frustrado que habría defendido su honor”…
Por suerte no todos lo creen así. Hay otras que han rayado en las paredes: ¡Quien ama no mata, no humilla, ni maltrata!… Eso, Any ya lo aprendió, ahora somos la comunidad feminista y otras comunidades autónomas y solidarias, quienes podemos apoyar para que Any siga “ganando” vida. Mientras el agresor esté preso, ella estará a salvo, SI MARCELO ROJAS REQUENA SALE LIBRE, SERÁ UN FEMICIDA SUELTO.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónoma
feministautonoma.blogspot.com
“GANÉ, ESTOY VIVA”
“No tenía derecho a hacerme esto, qué pague”. Es Ana, de 34 años, quien fue apuñalada por su ex conviviente, MARCELO ROJAS REQUENA, el 18 de junio recién pasado. El agresor le enterró el cuchillo varias veces, lo deslizó desde estómago hacia abajo, le gritó que mirara la sangre, le volvió a enterrar el cuchillo en el vientre, la obligó a bajar una escalera mientras la golpeaba por la espalda, la sentó en una silla de playa y le dijo: “Ahí te vai’ a desangrar”. Luego puso música fuerte.
Ana es una hermosa mujer que parece más joven de lo que es, pero su vida, como la de muchas mujeres, es la antigua vida de este género maldito. Sinuosa, dolorosa, caminada por precipicios que a veces te tragan… Ella espera haber sido expulsada del vacío y por fin comenzar a des-andar aquellos caminos patriarcales que la dejaron de una manera escasamente poética con las tripas afuera, rogando por su vida. “Dos veces le rogué que no me matara porque yo quería vivir”.
IMPUNIDAD DE GÉNERO
Tuvo un hijo sin padre a los 16, dejó el liceo, su pueblo y a su niño en manos de la familia y se vino a trabajar a la capital porque le ofrecían trabajo, pero “sin niños”. Extraña “libre elección” de las madres pobres: apego o comida.
En su casa eran muchos y ella había aumentado la cantidad de bocas. En Santiago no tenía a nadie, sólo a su hermana que también trabaja de empleada doméstica: mercado laboral escasamente diverso este que nos ofreció a las mujeres el Jaguar latinoamericano de los 80: de empleada o de puta. Y ninguna mujer nace para puta, como dicen las feministas lesbianas y anarquistas “Mujeres Creando” de Bolivia. Tampoco para empleada. Pero ahí estaba ella, a sus escasos 18 años, con un hijo lejano y trabajando para mandar monedas a su casa.
Su historia de violencia comienza en el 97. Conoce a Marcelo, baila con él, se enamora y pololea. Los fines de semana se quedaba en la casa de los padres de él. El rara vez trabajaba. Apostaba. Ella, en cambio, pasó de empleada a operaria de fábrica de condimentos, a aseadora de supermercado y a cualquier trabajo “honrado”. Con el tiempo se trajo a su hijo, y el agresor que ya la había mandado alguna vez al hospital por el schock nervioso que le provocó la violencia que vivía, rechazó a un niño que no fuera de su sangre. -Como cualquier fascista que se preocupa de la raza, la semilla, el apellido o el color-. Ella eligió a su hijo y se fue con él al Sur. El hombre viajaba a buscarla, le pedía que volviera diciendo que “nunca más”… Pero, ella ahora sabe, para que “nunca más” se cumpla son las víctimas con sus derechos humanos violados, quienes tienen/tenemos que hacernos cargo. -Basta con ver como defiende a Fujimori, la misma Institución que no alzó la voz contra la tortura en el $hile de Pinochet y la derecha-. Y para quien crea que esto es mezclar peras con manzanas, diremos que la Impunidad no sólo es impunidad para las izquierdas, lo es también para las mujeres.
FEMICIDIO ANUNCIADO
Tuvo dos hijas con él. Cada embarazo, “se le vino el mundo abajo”… ¿Que podía haber hecho esto o lo otro?... No vamos a juzgar ni a comprarnos “consejos”. Las mujeres elegimos entre lo malo y lo menos malo. No hay libertad de abortar, a los femicidas frustrados les dan 8 años cuando mucho, la Ley VIF no menciona la violencia contra las mujeres, los abogados arrugan la frente cuando hablamos de femicidio en vez de parricidio, y las opciones de hacer autoconciencia y desarmar el patriarcado en nuestras cabezas son hechas a pulso, sin permiso y muy escasas.
Ana parió no más. La familia de él la ayudó a alimentar a sus hijas. El, escasamente, es más, últimamente, cuenta Any, le sacaba el dinero que ella ganaba. Este dechado de virtudes también la celaba con los patrones, los compañeros de trabajo y quien fuera mientras ella trabajaba en varios lados y terminaba sus estudios de enseñanza media.
“La señora Toyita” (Victoria Adriazola) estuvo con ella, porque hay mujeres que, si lo elegimos, podemos ser solidarias con otras. Incluso, aunque una le haga el aseo a la otra. La vida es más compleja, interesante y feliz que los dogmas clasistas. “Ella me peinó el día de mi graduación”. Y a ella comenzó a contarle su dolor. Ella la escuchó y se metió más de una vez a la casa de Any de improviso para ver si estaba bien, aunque el agresor tratara de cortarle el paso con manipulaciones. “Sentí que podía confiar en alguien y que no estaba tan equivocada al querer cambiar mi vida porque la señora Toyita estaba conmigo. De ahí me atreví a pararle el carro al Marcelo, ya no le aguantaba y le dije que si no trabajaba, yo me iba de la casa con las niñitas”. Any no se fue, pero lo echó a él de la casa. Un día él la siguió al trabajo y trató de ahorcarla, ella se arrancó, lo denunció nuevamente, le quitó las copias de las llaves que tenía…
“El 18 de junio, fue a buscarme al trabajo, yo le había echado los carabineros para que me devolviera las llaves, pero nunca hizo caso. Le pedí a un compañero de trabajo que me acompañara a la casa, tenía miedo. El nos encontró por el camino y me fue insultando. Saqué plata para pagar la cuenta del agua y le pedí a mi compañero que me dejara en el colectivo y él me contó que Marcelo le había dicho: “pa que la cuidan tanto, si igual le queda poco”.
EL DESPRESTIGIO MACHISTA
El día en que Any denunció al agresor por primera vez, a Victoria Adriazola, lo primero que le dijeron en la población cuando preguntó porqué andaban los carabineros en la casa de Any, fue que “la Any había abandonado a sus hijas hacía una semana”, “que andaba con otro”… Any esa misma mañana había ido a trabajar con sus hijas a la casa de su patrona. El día del femicidio frustrado, Victoria le pidió a Any que no saliera sola a la calle, pero ella debía ir a buscar su ropa de trabajo porque en el día hacía aseo en casa particular y en la noche en un supermercado. “Cuando iba a entrar al pasaje, me alcanzó mi concuñada (esposa de un hermano de Marcelo) y me dijo que tuviera cuidado, que Marcelo andaba con una cuchilla y pensaba matarme”. Any entró a su casa puso llave a la reja, subió al segundo piso y ahí estaba él. “¡Hasta aquí no más llegaste!”, le dijo.
Luego del apuñalamiento el femicida frustrado subió a buscar un celular y Any tuvo la fuerza para alcanzar las llaves y salir al punto de desmayarse. El tipo la alcanzó y ella corrió. Alguien en el pasaje la socorrió. Cuando despertó se vio entre “mangueras, bolsas de suero… y le di gracias a Dios, gané, pensaba, a pesar de todo, yo gané, ¡estoy viva!”.
En la población la “versión machista oficial” es que él “la pilló con otro”… Población en la que algunos han hecho bingos para pagar la fianza del “pobre femicida frustrado que habría defendido su honor”…
Por suerte no todos lo creen así. Hay otras que han rayado en las paredes: ¡Quien ama no mata, no humilla, ni maltrata!… Eso, Any ya lo aprendió, ahora somos la comunidad feminista y otras comunidades autónomas y solidarias, quienes podemos apoyar para que Any siga “ganando” vida. Mientras el agresor esté preso, ella estará a salvo, SI MARCELO ROJAS REQUENA SALE LIBRE, SERÁ UN FEMICIDA SUELTO.
Victoria Aldunate Morales
Memoria Feminista
Feministas Autónoma
feministautonoma.blogspot.com
martes, 17 de julio de 2007
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